Entornos cálidos, armónicos y rítmicos que favorecen una suave transición del hogar a la escuela, logrando que nuestros alumnos se expresen de manera orgánica, a través del juego, la exploración, y el conocimiento; creando e interpretando las experiencias didácticas a través de sus sentidos, y dando dirección y orientación al descubrimiento de sus cualidades que los lleven al autoconocimiento.
Establecemos espacios seguros, en los cuales es posible la autorregulación. Ambientes diseñados cuidadosamente, con iluminación adecuada, materiales, colores y texturas donde se desenvuelvan en conexión, con tranquilidad y confianza. Entornos con calidad y calidez.