Comunidades Sensibles y Enfoque de Derechos de la Infancia.

Por: Nancy Martínez Martínez

Les quiero contar un poco sobre -Comunidades Sensibles y Enfoque de Derechos de la Infancia.-

Gratis Niño Montado En La Parte Trasera De La Bicicleta Foto de stockHace más de 50 años, los niños eran considerados una extensión de la propiedad de las familias, llegaban a ser tratados como “adultitos”, es decir, se esperaba de ellos comer, dormir, actuar, ser “buenos niños”, todo esto, claro,  adaptados a las necesidades de los adultos.
Fue hasta 1989 cuando el 20 de noviembre se proclamó y adaptó por la Asamblea General de la ONU, la Convención de los Derechos del Niño (¡después de 10 años de trabajo!).
Un instrumento vinculante y no solo declarativo, es decir que los Estados que los ratificaron, tiene un compromiso que realmente los vincula, pasando de ser recomendaciones o buenas intenciones, a obligaciones y responsabilidades claras, medibles y homologables.
La convención tiene una idea profunda y clara:
– que los niños y niñas no son objeto de caridad,
– que no le pertenecen a sus familias, y
– que no son adultos en formación, si no seres humanos con sus propios derechos
– que pueden y deben, en base a su evolución y autonomía progresiva, participar activamente en la toma de decisiones relacionadas a sus derechos. Gratis Fotografía De Mujer Soplando Burbujas Foto de stock
Ha sido impulso para la reforma legislativa en muchos países reestructurar la distribución de presupuesto en materia de infancia.
Habrá que sensibilizarnos e informarnos.
Mirar con enfoque de derechos de la infancia es un ejercicio diario que nos compete  a tod@s; no solo a madres y padres, si no a toda la comunidad de adultos y adultas.
Nos compete velar por ellos, incluso puntualizar en qué es lo que padres y madres necesitan. Precisamos hacer tribu.
Por ejemplo;
En un consultorio médico, ¿garantizó la salud, el derecho a la información y a la recreación de la niñez?  Tan solo piensen un poco en los hospitales públicos y privados… Nos falta.
Como docente, ¿estoy promoviendo la autonomía y participación de mis alumnos?
Como cuidador, ¿estoy defiendo la dignidad humana al definir limites en la crianza?
Las preguntas pueden seguir, pero son estas las que nos van a dar las respuestas para identificar nuestras áreas de oportunidad.
La crianza no tiene que ver con sembrarnos culpas.
La mayoría, si no es que todas las personas que estamos aquí, somo sobrevivientes a una cultura adultocéntrica.
Hoy es distinto;  el estado ha migrado de un enfoque en donde se pensaba en las infancias como propiedad de las familias, a intervenir cuando las familias no están haciendo bien las cosas.
Y es que, en la actualidad, con el enfoque de derechos de la infancia y el interés superior del niño, el estado tiene la obligación de supervisar y crear condiciones para garantizar e intervenir cuando sea necesario, reconociendo su derecho de prioridad y  bien, como seres humanos titulares de derecho.
Gratis Familia De Cuatro Caminando En La Calle Foto de stockPersonalmente, considero que incluso los modelos económicos tendrían que estar pensados desde ahí, donde los niños y las niñas pasan de ser sujetos de caridad a ser titulares de derecho.
Conociendo esto, y ahora con todas las campañas políticas, sin inclinarme hacia ningún partido en particular aunque sí autodeclarada demócrata, podemos ver que no ha habido ese cambio, y siguen utilizando a los niños como miembros de caridad.
Por otra parte, ya las familias están decidiendo aprender sobre parentalidad positiva; las escuelas están capacitando a sus maestros para otorgar espacios de base segura, los hospitales se están certificando en ser amigables con la niña y el niño, sin embargo tenemos aún un largo camino por recorrer.
Gratis Texto Foto de stockDesde mi trinchera, es mi muy firme decisión insertar derechos de la infancia en mis actividades cotidianas, insertando una nueva cultura de respeto a las infancias, creando comisiones y espacios donde ellos puedan tener voz, espacios y seres humanos que puedan realmente escucharlos, para poder acompañarlos.
Les invito a ser observadores en consultorios medicos, hospitales, parques, iglesias, museos… les invito a reorganizar las prioridades, les invito a estar al servicio de las infancias; a conocer sus derechos… Por cierto ¿Los conoces?
¡Aquí te los dejo!